Estado actual de las obras de restauración de Santa María la Blanca

Santa María la Blanca sigue en obras. Pero esta vez menores y destinadas a poder reabrir sus puertas al culto en el plazo de unos cuatro meses.Cerró sus puertas el Domingo de Resurrección de 2010, cuando las lluvias caídas el invierno anterior precipitaron su flagrante deterioro. Ese problema, afortunadamente, ha quedado solventado en estos dos años, con el cambio de sus cubiertas, la eliminación de las humedades y reparaciones estructurales de todo tipo.

Ahora, el párroco, Manuel Mateo Fraile, se ha embarcado en la tarea de cambiar el viejo suelo y desmontar los azulejos, iguales a los de la Sacristía de la Catedral, y restituirlos, para poder abrir. Necesita 300.000 euros para esta empresa. Ha pedido 140.000 a una entidad bancaria, lleva recaudados otros 50.000 y espera la colaboración de esa feligresíaque se ha visto privada de su iglesia. Por ello ha enviado unacarta a los vecinos en la que pide ayuda. Estas obras, en manos del arquitecto Óscar Gil Delgado, al igual que todos los trabajos de recuperación de este espléndido templo, se limitarán al cambio de solería y la restauración de los paños de azulejos.

Con la restauración total de las cubiertas, recuerda el párroco, ha quedado protegido el rico conjunto de yeserías barrocas que estaban siendo dañadas por la filtración del agua de la lluvia. Y expone los trabajos actuales necesarios para que abra la iglesia, un coste que tienen que pagar los feligreses y demás sevillanos, ya que las administracionesno colaborarán en esta ocasión con Santa María la Blanca, en la que ya han puesto más de 823.000 euros para la primera fase.

Aparte de todas estas obras imprescindibles, los trabajos ha refrendado con muestras físicas el pasado del templo, que fue mezquita, sinagoga e iglesia. Así, se han descubierto en los lunetos, la única superficie lisa y sin decorar de este espacio, ventanas mudéjares y saeteras mudéjares, lo que indica, según explicó a ABC de Sevilla, Gil Delgado, «que no se demolió completamente el edificio en el siglo XVII, sino que se utilizó lo que ya existía». Otro hallazgoimportante es una de las puertas de la mezquita en los salones parroquiales, anexos a la iglesia.

Posteriormente habrá que abordar la invervención en la suntuosa yesería, auténtica joya del Barroco, que puebla las bóvedas, cúpulas e intradoses, con vegetación, guirnaldas, ángeles, querubines, ménsulas… y algo de esas pinturas murales de grillas y oro que en los muros daban continuidad a las yeserías.

Por el momento, esta maravillosa iglesia necesita a Sevilla para que Sevilla pueda volver a entrar en ella, para ello pueden entregarse donativos en metálico en la parroquia o en la de San Nicolás, o bien depositarlo en Cajasol de la calle San José en la siguiente cuenta corriente: 216 xxx xx xxxxxxxxxx

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