Los cuatro niños «meones» volverán a la fuente de la puerta de Jerez de Sevilla

Los cuatro niños «meones» volverán a la fuente de la Puerta de Jerez de Sevilla

Fuente de la Puerta de Jerez cuando tenía en su perímetro cuatro niños con caracolas de las que manaba agua

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla iniciará antes de noviembre la restauración integral de la fuente de Sevilla o de Híspalis, situada en la Puerta de Jerez, y reconstruirá los cuatro niños «meones» que desaparecieron del conjunto escultórico por razones desconocidas entre 1933 y 1947, según fuentes municipales. La restauración, que tendrá un presupuesto de 46.752 euros, correrá a cargo de la empresa Dédalos Bienes Culturales, que está realizando –junto a Urbanismo– una labor de investigación en fototecas para poder reproducir fidedignamente los cuatro «meones», ya que las originales se hallan en paradero desconocido.

Se trata de una de las obras más representativas de la ciudad, diseñada y labrada por Manuel Delgado Brackembury, quien se inspiró en la Cibeles de Madrid tras hacerle el encargo el Ayuntamiento de Sevilla con motivo de la celebración de la Exposición Iberoamericana de 1929. El conjunto escultórico está organizado en tres escaños superpuestos y formados por un grupo de niños dispuestos sobre seis tortugas que juegan con un loto gigante que sirve de base a la escultura principal: una dama en trono que simboliza a la ciudad de Sevilla. Las tortugas representan el avance lento y seguro de la ciudad, mientras que la actitud melancólica de la dama es un reflejo de la conciencia del pasado histórico de Sevilla, según algunas interpretaciones.

Originalmente la fuente tenía once niños, todos ellos retratos naturales. Durante muchos años esta fuente era conocida popularmente como «la de los meones», apelativo que venía dado por el protagonismo que tenían los cuatro niños exentos del grupo central y que se hallaban en el perímetro de la taza con caracolas de las que manaba agua. Ahora que el Ayuntamiento va a rehabilitar la fuente ha decidido añadirle los cuatro niños «meones» que misteriosamente desaparecieron en una época indeterminada.

En paradero desconocido

«La última foto que tenemos de la fuente con los cuatro meones se hizo en 1933. Las fotos de 1947 muestran la fuente sin los meones. Por tanto, es incierto, como se ha dicho que esas cuatro esculturas desaparecieran cuando la fuente se desmontó con ocasión del primer proyecto metropolitano de Sevilla, entre los años 1974 y 1983», indicaron fuentes de Urbanismo.

La fuente fue desmontada en 1980 y tras ser depositada en los almacenes municipales de Torreblanca, fue reconstruida en mayo de 1987 y desde entonces los morteros empleados en las juntas de unión han adquirido una tonalidad y textura que dan una imagen degradante al conjunto. Desde hace treinta años el vaso de la fuente no ha sido objeto de rehabilitación.

«La reconstrucción de los cuatro meones vendrá a restituir la dignidad artística de la obra y de su autor, y nos permitirá contemplar la fuente en toda su magnitud compositiva y escultórica», según Urbanismo, que ha subrayado que para reconstruir esa figuras y no distorsionar lo que resta del original, creando un falso histórico, realizará los niños en piedra arenisca de Vinaixa, «que aunque tiene una apariencia similar al bateig es más resistente y tiene más durabilidad».

El Ayuntamiento de Sevilla no sólo se ocupará de restituir esas esculturas, sino que también hará una restauración ingral de la fuente de Sevilla con el objeto de frenar los procesos de arenización, disgregación y fragmentación del material con que se hizo, piedra bateig, para garantizar que perdure en el tiempo. «El material con el que está realizada la fuente es piedra arenisca, una roca sedimentaria que produce bastantes poros que le hacen muy permeable». Aunque este material posee propiedades estéticas idóneas para la realización de esculturas y elementos ornamentales es muy dúctil y sufre un proceso de arenización, con fisuras y descamaciones, agravado por el cambio de la dirección de los surtidores de agua en 1983. Ello propició en 2012 el desprendimiento de la cabeza de la alegoría de Híspalis, que se fragmentó en tres partes.

La fuente presenta un avanzado estado de descohesión interna por fisuras y fragmentación. El Ayuntamiento actuará también sobre los depósitos de suciedad y la presencia de bacterias, algas y hongos que facilitan su descamación y cambio de color.

Vandalismo

Desde 1995, la fuente de Sevilla se ha convertido en escenario de celebraciones deportivas que propician, según el Ayuntamiento, «el acceso y la subida de personas al conjunto escultórico» que diseño Delgado Brackembury. «Ello no sólo supone una imagen de vandalismo que degrada culturalmente la escultura, sino que además pone en riesgo su estabilidad pues la fuente no ofrece gran resistencia, tanto por la composición de la piedra como por su exposición a la humedad».

Buscando fotos de las esculturas originales

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