Málaga presenta un ambicioso plan de conexión de Gibralfaro con la ciudad

Con este proyecto de nueve millones de euros, el PP quiere ponerle en bandeja a C’s que le vote favorablemente los Presupuestos 2018

PILAR R. QUIRÓS

El alcalde Francisco de la Torre, acompañado de los ediles de Urbanismo, Francisco Pomares, y de la responsable del distrito Centro, Gema del Corral, y una buena comitiva de la Gerencia de Urbanismo, aprovechó ayer por la mañana la solemnidad del salón de los Espejos para presentar un ambicioso plan para el monte Gibralfaro por valor de nueve millones de euros, de los que indicó que podrían llevarse a cabo las dos primeras fases este año (unos dos millones de euros) con la aprobación inicial de los Presupuestos 2018 y más tarde con el uso del remanente de los mismos a través de las inversiones financieramente sostenibles.

Con este proyecto, que ha realizado de forma multidisciplinar la Gerencia de Urbanismo – con la asistencia técnica de dos empresas–, que tiene por objetivo unir el monte de Gibralfaro a la ciudad y regenerarlo ambientalmente así como crear una red de senderos para su disfrute, el equipo de gobierno del PP escenificaba que le pone en bandeja a Ciudadanos una de sus demandas para que le apruebe los Presupuestos 2018. Se sumarían los dos millones de euros para las instalaciones de Bomberos, y quedaría en el aire (por ahora) la configuración de la nueva empresa Limasa, que eran las tres líneas naranjas. «Son las líneas naranjas, pero también nuestra propia programación para el monte Gibralfaro», dijo el primer edil sobre la cuestión que presentaba ayer puntualmente, al tiempo que subrayó que este plan formaba parte de una actuación más importante dentro de los proyectos que se presentaron a la UE en 2007, y que desaparecieron de la agenda autonómica por falta de sensibilidad de la Junta con Málaga, como puntualizó.

En concreto, el plan se divide en cuatro fases, que vienen a abordar de forma integral el monte Gibralfaro, pero quedarían fuera la Cañada de los Ingleses y los Campos Eliseos, lo que supondría dejar un 30% del plan especial aprobado en septiembre de 2012 fuera de estas actuaciones, como indicó el jefe de servicio de Proyectos y Dirección de Obras de la Gerencia, Juan Antonio Marín Malavé. De hecho, la filosofía del plan se inspira y vendría a complementar el inicial que realizaron el arquitecto González Edo y el ingeniero forestal Martínez Falero cuando reforestaron Gibralfaro falto de vegetación allá por los años 40, dentro del plan del conde del Guadalhorce para los Montes de Málaga, y trazaron las líneas maestras de la unión de este monte con la ciudad.

Primera y segunda fase

La primera fase abordaría la ladera sur, que mira a la Malagueta. Con 1,2 millones de euros, el objetivo sería crear un espacio visitable en el que se recree la biodiversidad del monte a través de senderos y zonas de estar y bancos. La zona abarcará desde el actual mirador de la plaza de toros hasta el actual situado más allá del castillo de Gibralfaro. Esta fase sería ejecutada una vez se apruebe el plan por la Junta de Andalucía, ya que dentro del monte se encuentra dos monumentos BIC, la Alcazaba y el Castillo del Gibralfaro; y nada más aprobarse los Presupuestos 2018, reseñó el regidor.

La segunda fase supondría acometer las actuaciones de carácter general como el suministro de agua, el alcantarillado, alumbrado, electricidad, telefonía, y el tratamiento de vaguadas para evitar escorrentías, que tendría un coste de 800.000 euros. Esta fase sería ejecutada con el remanente de tesorería de los Presupuestos 2018 a través de las inversiones financieramente sostenibles.

Marín Malavé le explica el proyecto a De la Torre en presencia de Cardador, Pomares y Del Corral.
Marín Malavé le explica el proyecto a De la Torre en presencia de Cardador, Pomares y Del Corral. / PRQ

En cuanto a la tercera fase y la cuarta, el alcalde situó las fechas para su ejecución en 2019 e incluso 2020. La tercera en concreto se trata de la conexión de Mundo Nuevo con Pinosol, a través de las calle Picacho y Agua, que incluiría la urbanización de ambas calles, pasarelas y paso de vaguadas, trabajos de integración de la actividad arqueológica en la zona, la creación de una zona infantil y un jardín rawda, que quiere recrear un jardín funerario árabe y poner en valor los enterramientos que hay en esta zona de la época musulmana. También se quiere recuperar la continuidad de un ramal del Acueducto de San Telmo, la colosal obra de ingeniería que Martín Aldehuela proyectó en 1782. El presupuesto de esta tercera fase asciende a 4,9 millones de euros.

Por último, la cuarta fase, incluiría la conexión entre el Monte Gibralfaro y el Monte Victoria mediante un ecoducto o falso túnel sobre la calle Ferrándiz, así como todo el sistema de señalización de accesos y recorridos, por valor de 2,1 millones de euros.

Recuperar el monte primitivo, el anterior a la repoblación

La regeneración ambiental que se llevará a cabo en el monte Gibralfaro será fundamentalmente un tratamiento selvícola de clareo en zonas donde los pies de pinos carrascos están apiñados y compiten por el espacio y la luz, lo que impide que crezcan por regeneración natural otras especies del clima mediterráneo a su alrededor tales como algarrobos, madroños, encinas, almencinos y todo un rango de especies de matorral propicio del monte mediterráneo. En definitiva, más que realizar plantaciones, lo que se trata es de recuperar el bosque primitivo, tal y como explicó el ingeniero técnico agrónomo y paisajista Pablo Casanova, que realiza una asistencia técnica al proyecto.

El monte de Gibralfaro estaba totalmente deforestado cuando el ingeniero Martínez Falero inició junto al arquitecto González Edo el proyecto de repoblación con pino carrasco (’Pinus halepensis’) en los años 40, la misma especie que sirvió para reforestar los Montes de Málaga; ambos proyectos eran parte  del plan para defender Málaga ante las inundaciones, que impulsó el conde del Guadalhorce.

El pinar de repoblación que se plantó estos años era esencial para crear suelo, pero una vez que se ha cumplimientado de sobra esta fase satisfactoriamente, es bueno clarear para propiciar la mejora de la biodiversidad a través de la regeneración natural de especies propias del monte mediterráneo, tal y como se ha hecho en algunos espacios de los Montes de Málaga, que lucen con encinas, algarrobos y alcornoques. En el proyecto también se incluye un paso en altura de 47 metros, que unirá Gibralfaro con los Montes de Málaga.

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